Personajes ilustres de nuestra historia: José Moscardó Ituarte

31 05 2011

José Moscardó Ituarte nació en Madrid el 26 de octubre de 1878. Inició sus estudios en la Academia de Infantería de Toledo en 1896, de la que salió al año siguiente como 2º Teniente por la necesidad de la época de cubrir las bajas de las guerras de Cuba y Filipinas. Pero no llegó a tiempo: el batallón expedicionario que debía llevarle a Filipinas fue disuelto tras la derrota española. Sí que combatió en Marruecos, donde en 1913 alcanzó el empleo de comandante por méritos de guerra, por su valor en la campaña. En 1929, ya como coronel, fue nombrado director del Colegio de Huérfanos de Infantería María Cristina de Toledo.

Sin embargo, en mayo de 1931, con la instauración de la Segunda República y como consecuencia de las reformas militares puestas en práctica por el nuevo ministro de la Guerra, Manuel Azaña, le fue anulado el ascenso y volvió al empleo de teniente coronel, ascendiendo definitivamente a coronel al año siguiente.

Entre 1934 y 1935, fue Vocal de la Junta Nacional de Educación Física del Ministerio de Instrucción Pública y, durante toda la República, dirigió la Escuela Central de Gimnasia de Toledo.

El alzamiento de 1936 le sorprendió como Director de dicha Escuela y Comandante Militar de Toledo. Además, iba a representar a España en los juegos olímpicos que debían celebrarse en Berlín en agosto.

Moscardó encabezó la sublevación en Toledo y, ante su fracaso en tomar la ciudad, se hizo fuerte en el Alcázar de Toledo el 22 de julio junto con los oficiales implicados en la sublevación, un corto número de cadetes de la Academia (estaban en periodo vacacional), la mayor parte de los guardias civiles de la provincia y algunos paisanos voluntarios militarizados, junto con sus familias y algunas monjas.

El encarnizado asedio, durante el cual se dio el célebre episodio en el que los asediantes amenazaron con matar al hijo del coronel, Luis, si el Alcázar no se rendía (sería asesinado un mes después), duró hasta el 28 de septiembre, cuando tropas nacionales al mando del general Varela ocuparon la ciudad, con el Alcázar prácticamente destruido.

El asedio se convirtió en uno de los actos de heroismo más famosos de la Guerra Civil. Al ser liberados por las fuerzas del general Varela, Moscardó pronunció la siguiente frase: “Mi general, sin novedad en el Alcázar”.

Por este hecho se le concedió a Moscardó la más alta condecoración española al valor, la Cruz Laureada de San Fernando. Además se concedieron otras dos de este tipo y la Cruz Laureada Colectiva a todos los defensores.

Tras este episodio, Moscardó fue ascendido a general de brigada, comandando desde octubre la División de Soria, que asediaba a Madrid por el norte. A su mando, tomó parte en la Batalla de la Carretera de la Coruña, a principios de enero de 1937 y posteriormente en la batalla de Guadalajara (marzo de 1937) apoyando a las tropas italianas.

En septiembre de 1937 fue nombrado jefe del Cuerpo de Ejército de Aragón, con el cual rompió las líneas republicanas en diciembre de 1938 y avanzó por Cataluña hasta alcanzar la frontera francesa. Poco antes del final de la guerra, en febrero de 1939, fue nombrado general de división.

Tras el final de la contienda bélica, ocupó diversos cargos hasta su muerte, en Madrid, en 1956: Jefe de la Casa Militar del Jefe del Estado (1939), Jefe de Milicias de Falange Española Tradicionalista y de las JONS (1941) y capitán general de la II y IV regiones militares.

Una vez retirado del Ejército por edad en 1948, fue nombrado Delegado Nacional de Deportes, cargo que ocupó hasta su muerte, así como el de Presidente del Comité Olímpico Español, este último desde 1941.

En 1948, el General Francisco Franco, en calidad de Jefe del Estado, le concedió el título nobiliario de conde del Alcázar de Toledo, con grandeza de España. Al día siguiente de su muerte, fue ascendido a capitán general del Ejército, máxima graduación militar española, y su nombre encabezó los escalafones de todos los cuerpos militares, con el simbólico cargo de “Jefe del Alcázar de Toledo”.

En 1940, se rodó una película italiana, “Sin novedad en El Alcázar”, dirigida por Augusto Genina, que narra la historia del Asedio del Alcázar de Toledo entre julio y septiembre de 1936. Por su interés histórico (fue rodada entre las ruinas de El Alcázar), ambientación e interpretación, es muy recomendable su visionado. Para verla, haced click sobre el enlace.

SIN NOVEDAD EN EL ALCÁZAR (1940)

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