Personajes ilustres de nuestra historia: Ramón de Pignatelli

29 04 2011

Ramón de Pignatelli de Aragón y Moncayo nació el 18 de abril de 1734. Su padre fue Antonio Pignatelli de Aragón Carrafa y Cortés, conde de Fuentes ; su madre era María Francisca Moncayo Fernández de Heredia Blanes y Calatayud, marquesa de Mora y Coscojuela.

Ramón de Pignatelli

Fue el tercer hijo (segundo varón) de ocho hermanos; el segundo (primer varón) heredó la casa de Fuentes y los demás abrazaron el estado eclesiástico. A través de su hermano el conde, Pignatelli estuvo emparentado con las casas de Aranda y Villahermosa; en conjunto, tres de los más importantes patrimonios nobiliarios de Aragón.

Recibió las primeras enseñanzas en Zaragoza. En 1740 se trasladó con su familia a Nápoles; muerta su madre (1742), de los 12 a los 19 años estuvo estudiando con los jesuitas en el Colegio Clementino de Roma, de donde volvió a Zaragoza para estudiar en su Universidad (1753-1755); en ella se doctoró en Cánones.

Segundón de casa noble, el ser clérigo no le impidió tener una intensa y variada actividad y ocupar los cargos más diversos. Fue canónigo y prior de la colegiata de Mora de Rubielos (T.), cargos a los que renunció años más tarde. Canónigo del cabildo catedralicio de Zaragoza hasta su muerte (1753-1793), fue en éste miembro de su Junta de Hacienda (1764-1770) y visitador (1777) del arciprestazgo de Belchite (Z.).

También fue regidor (1764-1788 al menos) de la Sitiada, junta encargada del gobierno y administración de la Real Casa de la Misericordia. Siendo conde de Fuentes su hermano Joaquín, intervino en la gestión y administración de los bienes de la casa familiar (1772), y tuvo relaciones también con el patrimonio del ducado de Villahermosa. En la Real Sociedad Económica fue censor primero (1776-1778) y socio y colaborador; años más tarde fue nombrado director primero de la sociedad (26-XI-1782) y renunció al cargo (3-XII-1782), sin llegar a ocuparlo, alegando exceso de trabajo.

Fue rector de la Universidad de Zaragoza en los años académicos de 1762-1763; 1782-1783; 1783-1784; 1791-1792, y 1792-1793; y, con toda probabilidad, tal y como estipulaban los estatutos de 1753, consiliario del nuevo rector en los años subsiguientes respectivos. Finalmente, tuvo a su cargo, como protector, el Proyecto del Canal Imperial de Aragón y el Canal Real de Tauste (1772-1793). Aún, por si fuera poco, en 1776, apoyado por el «partido aragonés» encabezado por el conde de Aranda, fue candidato a ocupar el puesto de primer secretario de Estado; cargo que finalmente consiguió el conde de Floridablanca, con quien luego Pignatelli colaboró muy activamente desde su puesto en el Canal Imperial.

Además de una parte de su correspondencia se conservan y atribuyen a su pluma casi dos docenas de obras entre relaciones, informes y dictámenes. Sólo algunas llegaron a ser impresas. Pignatelli no se dedicó a escribir libros ni tratados; fue fundamentalmente un hombre de acción, buen gestor y sobre todo un hombre político: tuvo presencia pública, propuso metas ambiciosas y en muchos casos supo encontrar el camino para lograrlas.

Como canónigo del cabildo zaragozano intervino en la administración de sus rentas (1764-1770) y en la restauración del palacio arzobispal. De su actuación al frente de la Universidad de Zaragoza y como administrador del condado de Fuentes no se sabe prácticamente nada.

Como regidor miembro de la Sitiada intentó solucionar (1768) el problema de la mendicidad en Zaragoza, muy patente en esos años; fruto de su esfuerzo fueron la terminación y ampliación de la Real Casa de la Misericordia (hacia 1790), en la que se estableció una industria manufacturera de paños y lonas, y la construcción de la plaza de toros (1764) dependiente de la citada entidad.

En 1776 colaboró de forma muy activa en la creación y constitución de la Real Sociedad Económica Aragonesa de Amigos del País, de la que en 1778 se apartó, según parece, por divergencias ideológicas con el sector burgués de la misma, aunque siguió colaborando con ella de forma esporádica. Ramón de Ignatelli murió en Zaragoza el 30 de junio de 1793.

Pero la obra que lo ha hecho pasar a la posteridad es sin duda el Canal Imperial de Aragón. En él Pignatelli, nombrado protector (1772-1793) por su primo político el conde de Aranda y con el apoyo constante del primer secretario de Estado, el conde de Floridablanca, construyó materialmente el cauce y la obra civil venciendo obstáculos de todo tipo (1776-1790); organizó la navegación por el mismo (1789) dentro de un plan (que contribuyó a detallar) de navegación integral del Ebro para comunicar los mares Cantábrico y Mediterráneo; acondicionó e incluyó en la empresa el Canal de Tauste (1781); y sobre todo intentó, y en parte llevó a cabo, en la zona regada, una reforma agraria, de gran interés por la gran extensión de tierras afectadas, por su extrema complejidad y también por ser una de las empresas más ambiciosas emprendidas en este campo por la monarquía ilustrada de la época.

La empresa en general puso de relieve, más que ninguna otra, su gran capacidad de gestión y su constancia a toda prueba; la acción de extensión del regadío en particular, un pensamiento político y social teñido de un reformismo de corte radical tendente a favorecer al labrador frente a los privilegiados.

En efecto, la necesidad de poner en riego todas las tierras (desde 1782) y de cambiar y percibir con efectividad la contribución por el riego (desde 1788), puntos clave de la reforma agraria emprendida, le llevaron a pleitear con nobles como el marqués de Ayerbe o el duque de Villahermosa, éste familiar suyo; con el mismo cabildo catedralicio al que seguía perteneciendo y cuyos intereses había defendido ante los tribunales años atrás, y con la Casa de Ganaderos de Zaragoza, reducto de la oligarquía ganadera.

Por todo ello, Pignatelli, el primer protector del Canal, ha llegado hasta nuestros días como una de las biografías más brillantes de la Ilustración aragonesa, y su figura, enérgica y llena de contrastes, sigue mereciendo recuerdo y admiración.

Para más información sobre la obra más importante de Ramón de Pignatellí, podéis ver este documental de Antena Aragón:

1. “Una mirada al Canal Imperial de Aragón” (1 de 3):


2. “Una mirada al Canal Imperial de Aragón” (2 de 3):

3. “Una mirada al Canal Imperial de Aragón” (3 de 3):


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