Personajes ilustres de nuestra historia: Isabel I de Castilla

24 04 2011

La figura de Isabel I es fundamental para conocer el tránsito que se produce en la Península Ibérica entre la Edad Media y la era Moderna. Su reinado, junto a su esposo Fernando de Aragón, sirvió de puente entre dos épocas y tuvo elementos identificativos tanto de una etapa como de la otra.

Isabel I de Castilla

Isabel nació el 22 de abril de 1451 en el pueblo abulense de Madrigal de las Altas Torres. Fue la tercera hija del rey Juan II de Castilla, casado en segundas nupcias con doña Isabel de Portugal, la madre de la futura Reina Católica. Su infancia transcurrió en Arévalo, donde se trasladó su madre al poco tiempo de enviudar. La estancia en Arévalo no fue muy agradable ya que la madre pronto empezó a dar muestras de locura.

Poco sabemos de su instrucción, suponiendo que en estos años aprendió a leer y escribir. En 1464 el rey Enrique IV, su hermanastro, la llevó a su corte, dotándola de rentas, mercedes y una villa en Casarrubios del Monte. Las relaciones entre los hermanos eran bastante estrechas y don Enrique dio muestras de cariño hacia la joven infanta al igual que a su otro hermano, don Alfonso.

La situación en la corte de Enrique IV no era muy gratificante ya que los nobles deseaban restar aún más poder al legítimo monarca, produciéndose un soterrado enfrentamiento entre los partidarios de una monarquía fuerte y los que optaban por un monarca manejable del que podían conseguir todo tipo de gracias y mercedes. En este ambiente se produjo un hecho significativo conocido como la “Farsa de Avila”. En una grotesca ceremonia los nobles depusieron a Enrique IV y nombraron rey de Castilla al príncipe Alfonso, alegando que la heredera (Juana, hija de Enrique y de su segunda esposa Juana de Portugal) era ilegítima al ser fruto de los amores de la reina y el valido, Beltrán de la Cueva, de donde venía el nombre de Beltraneja con el que la infanta fue conocida posteriormente. Isabel estuvo al margen de todas estas maniobras pero pronto entró en escena.

La muerte del príncipe Alfonso en 1468 provocó que sus partidarios eligieran a la joven infanta como nueva candidata para arrebatar la corona a Enrique. El objetivo nobiliario fue contar con una persona manejable con la que llevar a cabo sus intereses personales. En este contexto se firmó el Primer Pacto de los Toros de Guisando (1468), en el que Enrique reconoció a su hermana Isabel como princesa de Asturias, confirmando la ilegitimidad de su hija Juana. Resulta curioso cómo Isabel, cuyas posibilidades de reinar en Castilla eran muy remotas al nacer, se había convertido en la sucesora al trono.

Como princesa de Asturias, Isabel debía elegir un buen marido para casarse. Los candidatos a este matrimonio político eran varios: Alfonso V de Portugal; don Pedro Girón, maestre de Calatrava, y Fernando de Aragón, heredero de la corona vecina. La elección se consumó en Ocaña , donde Isabel constituyó su casa: Fernando fue el elegido. El matrimonio se celebró en Valladolid el 19 de octubre de 1469, presentando el arzobispo Carrillo una bula papal falsa ya que ambos contrayentes eran primos segundos, teniendo como antepasado común a Juan I de Castilla.

Pero este matrimonio significó el enfrentamiento entre los dos hermanos ya que Enrique IV reaccionó rápidamente y declaró ilegal el nombramiento de Isabel como princesa de Asturias, reconociendo a Juana como su heredera legítima (Valdelozoya, 1470). La guerra civil estaba servida aunque aún quedaban algunos años para estallar.

En un primer momento, Isabel y Fernando apenas contaban con aliados, retirándose a Medina de Rioseco, pero paulatinamente fue creciendo el número de sus partidarios: el País Vasco, Borgoña, Roma y especialmente la poderosa familia Mendoza. La posición de Isabel era cada vez más fuerte y parecía que el propio Enrique se avino a negociar. Pero, en ese momento, el monarca falleció de forma repentina en Madrid, en la noche del 11 al 12 de diciembre de 1474, sin hacer testamento. Tomando como base el tratado de los Toros de Guisando, Isabel se proclamó reina de Castilla en Segovia, el 13 de diciembre. Era una política de hechos consumados que provocó la guerra entre Isabel y sus partidarios -que apoyaban una monarquía estable y consolidada- frente a Juana y sus aliados -curiosamente los que anteriormente la consideraban ilegítima, pretendiendo consolidar sus derechos feudales y relegar la monarquía a un plano meramente formal-.

En enero de 1475 se firmó la Concordia de Segovia entre Isabel y Fernando. donde se produjo un reparto de competencias entre ambos monarcas. Isabel era “reina y propietaria de Castilla” y su esposo recibía el título de rey. Desde ese momento los esposos formaron un bloque imposible de dividir y con esa firmeza pudieron hacer frente al estallido de la guerra.

La guerra civil se produjo entre 1475 y 1479, convirtiéndose en guerra internacional al participar Portugal y Francia apoyando a Juana mientras que Aragón daba su apoyo a Isabel. La derrota portuguesa en las cercanías de Toro (1 de marzo de 1476) y las dificultades francesas para invadir tierras guipuzcoanas gracias a la labor de la marina vasca inclinaron la balanza a favor del bando isabelino. Durante tres años se fueron sofocando los focos de resistencia nobiliaria en tierras extremeñas y andaluzas, lo que indica que la causa isabelina no estaba tan arraigada. Los Tratados de Alcaçovas-Toledo (septiembre de 1479) pusieron fin a la contienda y desde ese momento Isabel estuvo firmemente asentada en el trono.

Ese mismo año de 1479 murió Juan II de Aragón por lo que Fernando se convirtió en rey de la Corona de Aragón, poniéndose en marcha la unión dinástica de Castilla y Aragón. Los cimientos del Estado moderno se estaban colocando en la Península Ibérica. Para robustecer el poder real se tomaron una serie de medidas de gran calado, la mayor parte de ellas en el seno de las Cortes: la constitución de la Santa Hermandad con fines de índole policial y judicial (Madrigal de las Altas Torres, 1476); la reorganización del Consejo Real; la ampliación de las competencias de los corregidores (Toledo, 1480); la regulación de la Hacienda Real; la revisión de las mercedes otorgadas a los nobles por Enrique IV; la incorporación de los maestrazgos de las Ordenes Militares a la Corona al nombrar Gran Maestre a Fernando; el establecimiento en Valladolid de la Real Chancillería, creando una segunda Chancillería en Granada (1505); la constitución de un ejército permanente que tenía como núcleo las Guardias Reales, las milicias urbanas y la Santa Hermandad.

En materia religiosa se produjo la expulsión de los judíos (1492); la reforma de las órdenes religiosas, labor realizada por el cardenal Cisneros; y la creación de la Inquisición en Castilla (1478), gracias a la bula “Exigit sinceras devotionis affectus”, promulgada por Sixto IV, por la que se otorgaba a los reyes el poder de nombrar dos o tres obispos para desempeñar el oficio de inquisidores, produciéndose las primeras condenas en Sevilla durante el año 1481.

En 1492 se produjeron tres hechos de gran importancia para España: la conquista de Granada -que pone fin a la guerra con el reino nazarí desde el año 1482-, la conquista de las Canarias -las islas mayores: Gran Canaria, La Palma y Tenerife- y el descubrimiento de América gracias a Cristóbal Colón. Los tres episodios se pueden relacionar con la política exterior desarrollada por Isabel y Fernando, encaminada a extender los dominios ibéricos para afianzar la corona como una potencia internacional, enfrentándose a Francia. Bien es cierto que la política diseñada por Fernando tenía como objetivo la expansión hacia el Mediterráneo -Italia y Sicilia-, pero con estas nuevas aportaciones Castilla se abría al Atlántico.

Gracias a las bulas “Inter Caetera” (mayo de 1493), el papa Alejandro VI concedió la soberanía de las tierras descubiertas -aunque Colón pensaba que había llegado a las Indias-. Fue este mismo pontífice quien otorgó a Isabel y Fernando el título de Reyes Católicos en 1494 -posiblemente para compensar al título de “Rey Cristianísimo” que ostentaban los soberanos franceses- que también disfrutarán todos sus herederos.

Dentro de la política exterior conviene destacar la política de enlaces diseñada por los reyes para sus hijos. Todos los matrimonios estaban encaminados a aislar a Francia: Isabel casó con el príncipe portugués don Alfonso y al enviudar, con su heredero, don Manuel el Afortunado; Juan casó con Margarita de Austria, hija del emperador Maximiliano I y María de Borgoña; Juana contrajo matrimonio con Felipe de Austria, también hijo del emperador; María se casó con su cuñado, el viudo don Manuel de Portugal; Catalina fue la primera esposa de Enrique VIII de Inglaterra. Portugal, el Imperio e Inglaterra, rodeando con sus vástagos al reino francés. El diseño de Fernando no podía ser más perfecto.

La muerte del príncipe Juan en 1497 provocó a doña Isabel una depresión, quizá por motivos sucesorios. El fallecimiento de Isabel (1498) y su hijo Miguel (1500) -heredero de las coronas de Portugal por su padre, Castilla por su abuela y Aragón por su abuelo- aumentaron la desazón en la reina, que falleció en Medina del Campo el 26 de noviembre de 1504, víctima de un cáncer. El testamento dejó como heredera y propietaria de la Corona de Castilla a su hija Juana.

El cadáver de doña Isabel fue llevado a Granada donde fue enterrado, en un precioso mausoleo -realizado por Domenico Fancelli- en la Capilla Real granadina, acompañada de su esposo Fernando.

Para más información sobre la figura de Isabel la Católica, podéis ver este documental de RTVE:

Documental sobre Isabel I de Castilla


Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: